Buen arranque para el campeón

Independiente, con sus ilusiones y sus obligaciones a cuestas, luego de su frustrado intento de pelear por el título en el Apertura pasado, debuto en el torneo Clausura ante un rival complicado, pero digno de medir sus aspiraciones: Lanús, el último campeón argentino, en el estadio del Sur.
Lejos de las expectativas previas, el encuentro fue bastante pobre, con escasas situaciones de peligro y muy equilibrado. El conjunto de Ramón Cabrero, que mantuvo a la mayoría de sus figuras, estuvo un poco más cerca de sacar la primera ventaja.
Ese buen comienzo fue como una promesa de un encuentro dinámico, de ida y vuelta, que finalmente no se concretó. Por el contrario, el desarrollo del juego se hizo muy trabado, luchado en el mediocampo y con pocas jugadas desequilibrantes.
En el inicio del segundo tiempo, Lanús consiguió abrir el marcador: a los 5 minutos, Váleri desbordó por la derecha, llegó hasta la línea de fondo y envió un centro muy complicado, que Gioda intentó despejar casi dentro de su área chica, pero su cabezazo se metió en su propia valla.
Pudo aumentar el equipo local a los 11m. con un tiro libre de Váleri, que picó antes de llegar al arco y complicó a Assman, quien respondió con su atajada en dos tiempos. Y sobre los 24m. nuevamente Váleri desperdició una inmejorable ocasión, cuando remató por encima del travesaño, en clara posición de gol dentro del área chica, después de una gran jugada individual de Lautaro Acosta.