
|  |
Precios y modelos Los monitores que hoy se consiguen en la Argentina Porque se quema, se rompe o se agota, lo cierto es que tarde o temprano siempre hay que reemplazar el monitor y decidir, de paso, entre los clásicos de tubo de rayos catódicos o los de cristal líquido. En este informe, todos los detalles técnicos que hay que tener en cuenta antes de comprar uno nuevo.
Cuando un monitor se levanta un día con los colores apagados y con poco brillo es mala señal: el tubo se agota y en poco tiempo habrá que cambiarlo. Es que si el uso es muy intensivo, la pantalla puede durar hasta unos 3 o 4 años. Por eso es importante, en estos casos, tratar de hacer descansar el monitor todo el tiempo que se pueda con un salvapantallas negro o con colores apagados y sin tanto movimiento.
Sin embargo, más allá de estos consejos básicos, los monitores tienen su vida útil y cuando llega a su fin, no queda otra opción que cambiarlos. Puede ser un buen momento entonces para animarse a uno más grande e incluso, hasta probar con la pantalla de cristal líquido (LCD).
En general, los monitores más usados son los de tubo de rayos catódicos (CRT), es decir aquellos que ocupan mucho espacio y tienen menos pantalla de la que dicen tener. Y después están los de cristal líquido, que sí respetan el tamaño de visualización, son mucho más delgados pero también más caros.
Antes de comprar, es importante tener en cuenta algunos detalles técnicos, como la resolución de pantalla, definir el tamaño de la misma que mejor se adapte a las necesidades en ese momento o el dot pitch diagonal. El primero se mide por pixeles (los puntos que forman la imagen). Para los de 15 pulgadas, la resolución máxima es de 1024 x 768 pixeles, pero es aconsejable trabajar con una menor, como 800 x 600, ya que sino todo se vería con lupa. Siempre hay que recordar que a mayor resolución, más chiquito se verá todo, por eso es relativo este valor.
En cuanto al tamaño, el estándar hace unos años era el de 14 pulgadas, pero ahora lo ocupan los de 15 y hasta los de 17 pulgadas. Los mayores de 19, 21 o 22 pulgadas se reservan para aquellos que trabajen mucho con multimedia: gráficos, juegos o películas.
El dot pitch es un parámetro que mide la distancia diagonal entre los píxeles. A menor dot pitch, mayor nitidez. Aquí hay que tener cuidado y no confundirse con el dot pitch horizontal (dph), que también mide la distancia entre píxeles pero en forma horizontal y siempre tienen un valor menor al dot pitch diagonal. En los distintos modelos no hay mucha variación y el valor estándar es, para los monitores de 15 pulgadas, 0.28 milímetro.
Ahora sólo queda definir entre comprar un monitor de tubo o uno de cristal líquido. La mayor diferencia es el precio, una pantalla más grande y que ocupan menos espacio. Por ejemplo, en la Argentina, un monitor de tubo de 15 pulgadas oscila en los 450 pesos, mientras que uno de cristal líquido con las mismas pulgadas cuesta unos 1600 pesos. Pero atención: mientras los LCD tienen efectivamente 15 pulgadas de pantalla, los de tubo traen sólo 13,8 pulgadas reales de área visible.
En la página siguiente, los precios y características de los monitores que hoy se consiguen en locales físicos y virtuales de la Argentina.
Próxima página » Monitores de 15 y 17 pulgadas
Terra
|  |
Partes de esta nota |
[an error occurred while processing this directive]
|
|