Los usuarios y los pequeños comercios tienen que recurrir a un servicio web hosting. En este sentido la decisión pasará por determinar si se opta por un servicio gratuito o uno pago.
Por una cuestión obvia, los web hosting pagos suelen brindar un servicio mejor que los gratuitos. Aunque -como veremos más adelante- se pueden obtener, sin invertir un centavo, lugares para alojar páginas Web cuya calidad tiene poco y nada que envidiarle a algunos servicios pagos.
Cuando un usuario contrata los servicios premium de un proveedor de acceso a Internet, además de la conexión recibe casillas de e-mail y, en muchos casos, un espacio para hospedar una página personal de prestaciones limitadas. Esto constituye para muchos la primera experiencia para publicar contenidos en la Web.
En definitiva, un host gratuito es una opción muy interesante para quienes desean publicar una página de servicios, de su afición, club de fan, hobby, etc. Si la página pertenece a una asociación o empresa de la que se necesita brindar una imagen profesional, seguramente habrá que ir pensando en un host pago (empresas comerciales que se dedican a la venta de espacios en la Red y servicios para tal fin). Estas empresas, entre otras cosas, van a brindar la posibilidad de que la página en cuestión tenga el nombre de dominio (la dirección de que deseamos en el formato elegido), es decir www.nombreelegido.com
Esta quizás es la diferencia más notoria -junto con el soporte técnico- entre los servicios pagos y los gratuitos: la posibilidad de que el nombre de dominio no sea "ensuciado" por agregados ya que, en mayor o menor medida, los hosts gratuitos hacen resaltar su presencia en la barra de direcciones del navegador.
En la segunda parte de este informe veremos qué cosas tener en cuenta a la hora alojar nuestro sitio en un servicio pago.
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