Irlanda se convirtió este lunes en el primer país en el mundo en prohibir los cigarrillos en todos sus sitios públicos, para deleite de los no fumadores pero ante la consternación de muchos dueños de locales, preocupados por tener que implementar su cumplimiento.
Desde la medianoche del domingo, es ilegal fumar en prácticamente todos los lugares de trabajo, espacios públicos cerrados y en el transporte público, con multas de hasta 3.825 dólares para los transgresores.
Aunque se impusieron prohibiciones similares en ciudades y estados de otros lugares del mundo, como California y Nueva York, Irlanda es el primer país en imponer una prohibición nacional.
Sheila Montgomery, una oficinista, recibió con agrado la nueva regulación: "Dejé de ir a la taberna porque odiaba el hedor en mi ropa, pero esto lo cambia todo". La medida, en un país no precisamente conocido por su saludable estilo de vida, será observada de cerca por otros gobiernos europeos que consideren una legislación similar.
El ministro de Salud, Micheal Martin, conmemoró el histórico día con un desayuno libre de humo de cigarrillos en el Café Oriental de Bewley, un centro de la vida social de Dublín desde el siglo XIX. La tasa de enfermedades cardiacas en Irlanda es la más alta de Europa, y Martin dijo que la medida era necesaria. "Tenemos que hacer algo adicional, avanzar más, para bajar esa tasa".
El grupo antitabaquismo ASH asegura que el hábito de fumar mata cada año seis veces más personas que los accidentes de tráfico, de trabajo, los asesinatos, suicidios y el sida combinados.
Terra
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