MI LUCHA: UN LIBRO QUE NUNCA MUERE
Puede parecer increíble, pero el libro que reúne la doctrina de uno de los monstruos del siglo XX vende cerca de 15.000 ejemplares por año. Mi lucha (Mein Kampf), de Adolf Hitler fue prohibido en Suecia, Suiza, Noruega y Hungría; sin embargo no deja de imprimirse en los Estados Unidos desde su aparición en 1933.
Lo curioso es que durante la Segunda Guerra, el libro fue uno de los capturados por Estados Unidos por ser considerado como posible propaganda en contra de las fuerzas Aliadas entre otros libros también cayeron algunos de Proust y de Rilke-.
Una vez finalizada la contienda mundial, los derechos de las ediciones secuestradas fueron devueltas a sus propietarios originales, no así los derechos de Mi Lucha, que fueron parte del arca monetaria del estado (el gobierno asegura que lo recaudado en derechos era donado al Fondo de Compensación de Víctimas de Guerra).
En Argentina el libro se puede conseguir en Parque Rivadavia y en algunas librerías, los ejemplares van desde 25 a 60 pesos. La edición argentina está agotada. Sin embargo, suelen aparecer en el mercado versiones y traducciones ilegales. ¿Hasta cuándo?
SÁBATO Y LA DONACIÓN DE UNA DE SUS PINTURAS
La semana pasada, Ernesto Sábato fue invitado especialmente a la ceremonia en la que la Fundación Andreani donó uno de sus cuadros al Museo de Bellas Artes: Las Flores del Mal, un óleo de 70 por 50 centímetros realizado en el año 1982.
El cuadro fue parte de una exposición que el Centro Pompidou, de París, dedicara al escritor argentino, siendo elogiado por buena parte de la crítica francesa. La obra plástica de Sábato es un correlato del mundo de sus narraciones: oscura, por momentos asfixiante, poblada de personajes golpeados, pero no inertes o incapaces de reaccionar.
Tal vez, el momento más emotivo de la ceremonia, fue en el que Sábato, dirigiéndose al público presente en la sala, aseguró estar emocionado y agregó que tal vez esa fuera una de las últimas veces que hablara en público: No es que piense que me voy a morir en quince minutos, pero por ahí viene la cosa.
Muchos no pudieron contener la tristeza y la emoción al escuchar al escritor dar las gracias entre sollozos.
LOS CANDIDATOS DEL PREMIO BOOKER: HAGAN APUESTAS
El premio más importante de la literatura angloparlante está en su cuenta regresiva. Las seis novelas finalistas de este año son Blind Assasin de Margaret Atwood, The Keepers of the Thuth de Michael Collins, When We Were Orphans de Kazuo Ishiguro, English Passengers de Matthew Kneale, The Hiding Place de Trezza Azzopardi y The Deposition of Fhater McGreevy de Brian ODoherty.
Lo curioso (no tanto para las editoriales) es que el anuncio previo de los finalistas dispara las ventas de las novelas de manera inusitada; incluso, varias librerías y cadenas británicas ofrecen hasta un 30% de descuento sobre el precio de venta normal.
Pero el colmo es que Ladbroke y William Hill, dos de las casas de apuestas más importantes del Reino Unido, han comenzado a admitir apuestas. Hasta el momento, el preferido es el de Margaret Atwood. La verdad se sabrá el 7 de noviembre. No va máaaaaasss.