Narváez, con su estilo característico de cubrirse todo el cuerpo y la cabeza de forma constante y luego salir a la contra con ambas manos, siempre controló la pelea desde que en el primer asalto logró una ventaja de dos puntos.
En su primera experiencia olímpica, a Valcarcel (18 años) le tocó el peor rival para que su boxeo, estilista y de clase, pudiese triunfar.
La joven promesa puertorriqueña lo intentó todo, giró bien en el centro del cuadrilátero, sacó con rapidez sus manos, pero siempre se topaba con los guantes de Narváez que, al tener poca estatura y permanecer encorvado, se protegía a la perfección los flancos.
Como Valcarcel era el que más arriesgaba para abrir la guardia de su rival, Narváez cumplió con la segunda parte de su estilo de boxear, que es sacar las manos con rapidez para lograr los puntos ganadores.
"No tuve mayor problema para ganar la pelea. Mi ilusión es conseguir una medalla en Sydney y para eso me he preparado, hoy di el primer paso", declaró el púgil argentino.
Narváez, de 24 años, tendrá como rival en los octavos de final al ucraniano Vladimir Sidorenko, que venció por puntos 16-8 al mexicano Daniel Ponce de León.