Buenos Aires, 23 de septiembre de 2000 - 03:50 hs Se despidió la disciplina más emocionante de la primera semana La holandesa Inge de Bruijn y dos récords mundiales de los Estados Unidos fueron el broche de oro de la natación De Bruijn ganó los 50 metros estilo libre, con lo que conquistó su tercera medalla olímpica de oro en Sydney 2000. Más tarde, los equipos norteamericanos masculino y femenino de 4x100 metros estilos, inscribieron dos nuevas marcas mundiales. Tras una semana al más alto nivel y con nuevos récords para todos los gustos, se despidió la natación.
"Estamos orgullosas de ser tu equipo", se lee allí (Reuters)
Los equipos masculino y femenino de Estados Unidos ganaron con sendos récords del mundo los relevos 4x100 estilos que pusieron fin a las pruebas de natación de los Juegos de Sydney, cuya relación de campeones completaron la holandesa Inge de Bruijn en los 50 libre y el australiano Grant Hackett en los 1.500.
El equipo local, que había podido con los norteamericanos en los dos relevos masculinos disputados antes -4x100 y 4x200 libre-, no fue capaz de repetir triunfo en la prueba combinada y cayó sin discusión ante el poderío estadounidense.
El espaldista Lenny Krayzelburg y el bracista Ed Moses acumularon ventaja suficiente para que sus compañeros Ian Crocker y Gary Hall Jr. nadasen sin apuros. El tiempo de los campeones, 3:33.73, supuso un nuevo récord del mundo que borró el logrado por el mismo país en Atlanta, 3:34.84.
Australia, con Matthew Welsh, Regan Harrison, Geoff Huegill y Michael Klim, hubo de conformarse con la plata (3:35.27), mientras que Alemania se llevó el bronce. Igual sucedió en el 4x100 estilos femenino. Las estadounidenses comandaron la prueba desde el primer largo y todas sus nadadoras fueron más rápidas que sus parejas australianas.
De Bruijn ha ganado en Sydney los 50 y 100 libre y los 100 mariposa y en todas estas pruebas ha impuesto nuevas plusmarcas mundiales
BJ Bedford, Megan Quann, Jenny Thompson y Dara Torres compusieron el relevo triunfador. Su tiempo de 3:58.30 borra de las listas de récords, por más de tres segundos, otra de las marcas sospechosas que las chinas impusieron en los Mundiales de 1994 en Roma. Las australianas fueron segundas con 4:01.59 y las japonesas, terceras con 4:04.16.
Los 1.500 metros se anunciaban como cosa de dos y los australianos Grant Hackett y Kieren Perkins no decepcionaron a su público. El primero, campeón del mundo, se impuso con cierta comodidad a Perkins, plusmarquista mundial y campeón de esta prueba tanto en Barcelona como en Atlanta. Nadie ha ganado los 1.500 en tres Juegos consecutivos.
Hackett completó la distancia en 14:48.33, sólo 5.26 menos que Perkins, pero éste no ofreció en ningún momento la impresión de poder dar alcance a su compañero de equipo. El plusmarquista mundial, de 27 años -siete más que Hackett-, llevaba cuatro años sin bajar de los quince minutos hasta que lo hizo el viernes en las series (14:58.34). Volvió a romper esa barrera, pero ya se le habían adelantado. La medalla de bronce fue para el estadounidense Chris Thompson (14:56.81).
En la final femenina de velocidad sumó su tercera medalla de oro la holandesa Inge de Bruijn, la nadadora que se llevará de Sydney un botín más valioso. No pudo igualar el récord del mundo que batió el viernes en semifinales, 24.13, pero sus 24.32 le bastaron para superar a la sueca Theresa Alshammar, plata con 24.51, y a la estadounidense Dara Torres, bronce con 24.63. De Bruijn ha ganado en Sydney los 50 y 100 libre y los 100 mariposa y en todas estas pruebas ha impuesto nuevas plusmarcas mundiales.
Más allá de la holandesa, también sobresalió Dara Torres, que a los 33 años participa en sus cuartos Juegos consecutivos y por primera vez ha ganado medallas individuales (tres bronces). Al disputar también los relevos 4x100 libre y 4x100 estilos, poco después de los 50- y hacerse con sendos oros y los respectivos récords mundiales, se convierte en la nadadora de más edad que sube al primer escalón del podio en toda la historia olímpica.
EFE
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