Esta dupla argentina se había asegurado la plaza para Sydney 2000 en el torneo selectivo de la disciplina, que se disputó frente al Club Náutico Mar del Plata. Allí culminaron al tope de la clasificación general, con 16 unidades.
Juan confiesa que llegaron a Australia muy esperanzados aunque el objetivo no era necesariamente volver a la Argentina con una medalla. "Vinimos a hacer un buen trabajo. Soñar con la medalla soñamos, como lo deben hacer todos. Pero nunca nos creamos la presión de venir a ganarla.
Son sólo dos de los deportistas que nuestro país presentó en la especialidad de Yachting, disciplina sumamente costosa. Con respecto al aporte que reciben de la Secretaría de Deportes, Conte sostiene que es insuficiente, pero al menos les pagan los viajes para competir en el exterior.
"Aumentó la ayuda, pero sigue sin alcanzarnos. Podemos hacer esto porque nuestras familias nos bancan", agrega De la Fuente.
La noche previa a la competencia, planificaron junto con el entrenador Alejandro Irigoyen la táctica para tratar de quedarse con la medalla. "El descanso significa lo mismo para todos. Antes de viajar sabíamos que para llegar al podio las cosas tenían que salir excelentes pero que con una producción medianamente buena iba a llegar el diploma", aseguró De la Fuente con el quinto puesto del Mundial 99 como principal sustento.
La excelente actuación argentina seguramente modificará muchísimo la repercusión del Yachting a nivel nacional, e inclusive les permitirá a estos deportistas competir junto a los mejores del mundo. Una vez más el sueño argentino de ganar una medalla no quedó sólo en eso. Hoy se puede decir que el sueño se hizo realidad.