Microsoft Office 2000
El reinado de Microsoft, más que en la interfaz, se halla en los formatos. Es muy común que en las oficinas usen la popular suite de Microsoft porque la usa todo el mundo y porque no hay otra manera de abrir los documentos que llegan por mail. Pero más allá de este chantaje informático, ¿qué hay en Microsoft Office 2000?
El Word no tiene ninguna novedad significativa desde la versión 6.0. Más allá de llenarlo todo de cajitas, no hay mucho que agregarle al simple hecho de escribir. Los menúes desplegables ya no muestran todas las opciones: sólo aparecen las más utilizadas por el usuario. Las demás permanecen ocultas y sólo se muestran a los pocos segundos. Es un detalle muy cómodo y que permite moldear las aplicaciones al propio gusto (este comportamiento se repite en todas las aplicaciones del Office).
El Excel, por otra parte, es el que más merece la injustificada gloria de estos programas. Excel es una hoja de cálculo completísima y potente, que versión tras versión ha ido ganando en interactividad con otros programas.
Powerpoint, el azote de Márketing, sigue vivo y ahora viene con más templates, más presentaciones, más consejos de cómo dar malas noticias. Más que el Esperanto, hay un nuevo lenguaje universal y es el de las presentaciones de este programa.
El Access es otra de las aplicaciones que le dan un toque profesional a esta suite. Su motor de base de datos y su intérprete de Visual Basic permiten escribir pequeñas aplicaciones que corran bajo este programa. Ideal para emprendimientos menores, ya que las bases de datos .MDB (las del Access) no se portan bien cuando superan los 500 MB.