Buenos Aires, 2 de marzo de 2003 - 11:06 hs. Última actualización 12:01
Acto central en Rio de Janeiro El carnaval carioca, en su punto máximo Desde el viernes, y por cuatro días, Río de Janeiro y otras ciudades de Brasil se olvidan de la violencia registrada en los últimos días para dar paso a una de las celebración más importantes del país. Transmisión en vivo y una cobertura especial de Terra.
Los habitantes de Río de Janeiro y de otras ciudades de Brasil dejaron a un lado la violencia y demás problemas cotidianos para entregarse durante cuatro días a la alegría del carnaval, uno de los símbolos de su identidad cultural.
Los brotes de violencia que durante toda la semana atemorizaron a Río de Janeiro dieron paso a los desfiles callejeros de bandas musicales como el "Cordao da Bola Preta", que siguiendo una tradición de 84 años, recorrió el centro de la ciudad seguido por más de 20.000 bailarines.
"Queremos transmitir alegría, paz y seguridad y pedir a las personas que se amen más", dijo un eufórico seguidor del "Cordao da Bola Preta" que danzaba alegremente al son del samba.
La oficina de turismo de Río de Janeiro informó de que los transatlánticos "Rhapsody" e "Island Escape" atracaron en el puerto de la ciudad con 2.760 turistas extranjeros, y lo harán durante los restantes días del festejo el "Costa Clássica" y el "Zenith", con otros 3.410 viajeros.
La ciudad, que cumplió ayer 438 años de su fundación, debe recibir hasta el próximo martes cerca de 400.000 turistas nacionales y extranjeros, según las autoridades locales.
Los desfiles de bandas de barrio que agitan a Río de Janeiro son el preámbulo de la fiesta mayor, que se desarrolló el domingo por la noche con el desfile de las 14 principales escuelas de samba de la ciudad, en una maratoniana sesión de música, danza y disfraces que sólo acabará en la mañana del martes.
Pero así como Río de Janeiro hace un paréntesis en sus problemas para entregarse a la fiesta, otras partes del país también vibran con la alegría del carnaval. Sao Paulo, la ciudad que se precia de ser sinónimo de trabajo, bailó hasta el amanecer con el desfile de siete de sus 14 principales escuelas de samba.En el noreste del país, millones de "folioes" (seguidores de la fiesta) tomaron las calles de pueblos y ciudades desde la noche del viernes, para una celebración que en algunos casos se prolonga más allá del Miércoles de Ceniza, cuando todo debe volver a la normalidad.
En Salvador, la capital del estado de Bahía, que no tiene escuelas de samba sino grupos musicales que recorren sus calles de noche y de día, cerca de dos millones de personas se sumaron a los distintos espectáculos callejeros desde la noche del viernes, según las autoridades municipales.Recife, capital del estado de Pernambuco, también fue tomada por decenas de miles de seguidores del "Galo da Madrugada", un multitudinario desfile de varias agrupaciones musicales que marca el comienzo oficial del carnaval en la ciudad.
Mientras miles de turistas brasileños y extranjeros desembarcan estos días en Río de Janeiro para meterse de cabeza en la locura del carnaval, muchos cariocas buscan cómo huir de las celebraciones y de la omnipresente samba.
Unos cuantos viajaron a alguna de las localidades de montaña y playa cercanas a la ciudad, donde se puede descansar sin el ruido del sambódromo, las escuelas de samba y las bandas de vecinos.
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