La firma indicó que los usuarios de la última versión de Napster, que incorpora tecnología de identificación de archivos, tienen ahora la posibilidad de intercambiar un promedio de sólo 1,5 archivos, lejos de los 220 archivos de canciones a que podían acceder.
El pasado 6 de marzo, la jueza de Distrito Marilyn Patel había ordenado a Napster impedir el acceso a todas las canciones que sean identificadas como protegidas por derechos de propiedad intelectual por los sellos musicales, en el marco del juicio llevado a cabo por la Asociación de Industrias Grabadoras de Estados Unidos (RIAA, por sus siglas en inglés) contra la empresa.
Para cumplir con esa orden, Napster eligió un sistema de filtros que identifican el nombre de la canción y del artista para bloquear archivos. La RIAA se quejó, alegando que mucho material protegido permanecía en el sitio bajo nombres de archivos levemente alterados.
Finalmente, Napster eligió trabajar con Relatable, una empresa que provee una tecnología que identifica con gran precisión a la música mediante el análisis de sus propiedades acústicas.
Mientras tanto, Napster continúa testeando el servicio de suscripción, que desarrolló como resultado de la alianza con el grupo alemán Bertelsmann (dueña de BMG). El servicio - que implicará el fin de la gratuitad que hizo glorioso a Napster- costará, según los ejecutivos, entre 7 y 14 dólares por mes, en función de la cantidad de música que los usuarios deseen descargar.