Una vez que el programa se arma de suficientes datos puede comenzar a desplegar publicidad dirigida en el navegador. Cada vez que alguien hace clic en uno de estos banners , los dueños del soft reciben entre treinta centavos y un dólar.
Teniendo en cuenta que en sus épocas de gloria, Napster -que no fue involucrado en este escándalo- tenía 70 millones de usuarios registrados, todo indica que trata de un negocio que mueve fortunas.
Este tipo de herramientas con capacidad para husmear en la PC reciben el nombre de "adware" o "spyware" y son programas parásitos que funcionan aún cuando el soft en el que se esconden está apagado.
Uno de los programas, llamado Kazaa, incluye hasta cinco de estos diferentes parásitos (llamados eZula, OnFlow, WebEnhancer y Cydoor).
Esto genero todo tipo de reacciones entre los defensores de la privacidad online. Aseguran que nada garantiza que estos parásitos no puedan ser utilizados con otro fines que no sean publicitarios.
Los empresarios se defienden diciendo que conocer los hábitos de navegación de las personas que usan sus programas. Sobre todo, sostienen, teniendo en cuenta que los programas se pueden conseguir en forma gratuita.
Uno de los programas parásitos se llama Top Text y tiene la capacidad para relacionar las palabras claves que uno usa para buscar información mientras navega con una base de datos de publicidad de dirigida. De modo que cada vez que el usuario escriba, por ejemplo, la palabra "autos", el programa envía publicidad dirigida.
Según CNet, Top Text cuenta con 7.000 palabras claves para enviar publicidad dirigida.